Bolivia se encuentra encajonada entre Perú, Paraguay, Argentina, Brasil y Chile, en la zona central de América del Sur. Es el quinto país más grande del continente, con una extensión aproximada igual a la de Francia y España juntas.
Se divide en cinco regiones geográficas: el Altiplano, densamente poblado, a 3.500 m de altitud, que se extiende desde la frontera peruana al norte del Lago Titicaca hasta la de Argentina al sur; los valles de montaña que se encuentran al sur y al este del Altiplano y que cuentan con buenas condiciones climáticas y un suelo muy fértil; las Yungas, la zona de transición entre las heladas cumbres de los Andes y la húmeda selva amazónica; el Chaco, una llanura cálida, seca, impenetrable y desértica a lo largo de las fronteras con Paraguay y Argentina; y la extensión subdesarrollada de pantanos, sabanas, malezas y selva tropical de la cuenca del Amazonas, que ocupa gran parte del territorio septentrional y oriental del país.
Debido a su densidad demográfica relativamente baja, la poca urbanización y su diversidad geográfica, Bolivia es uno de los mejores lugares del continente para observar animales salvajes en libertad. Entre su fauna, se encuentran el poco frecuente oso de anteojos, el jaguar, la vicuña, la llama, la alpaca, el oso hormiguero, el tapir, el capibara, la tortuga, el caimán, el ñandú y el cóndor.
Aunque Bolivia cuenta con un sistema de parques nacionales bastante aceptable, el medio ambiente está acusando los daños causados por los asentamientos humanos en las tierras bajas de la cuenca amazónica. Las enormes fortunas que esperan a quienes estén dispuestos a explotar los recursos minerales, agrícolas y madereros de la región han inclinado al gobierno hacia una postura menos preocupada por el ecologismo.
A causa de la extrema diversidad de su geografía, la climatología de Bolivia abarca un amplio espectro. En general, las temperaturas son frescas, con una estación de lluvias que se extiende de noviembre a marzo en gran parte del país. Las ciudades de La Paz y Potosí registran a menudo temperaturas extremadamente bajas e incluso precipitaciones en forma de nieve, mientras que la región del Altiplano está expuesta a graves inundaciones. Durante la estación seca, el tiempo es agradable, aunque los cielos despejados pueden provocar una caída espectacular de las temperaturas nocturnas. En las tierras bajas, el clima es cálido y soleado, con algún chaparrón que refresca el ambiente.